Agua para transporte

El agua se usa para transportar energía al mercado de varias maneras. Por ejemplo, en las vías acuáticas tierra adentro se usan barcazas para transportar carbón, petróleo crudo y productos de petróleo refinado. Por lo tanto, las sequías prolongadas que reducen los niveles del agua del río Mississippi o el río Yangtze, por ejemplo, ponen en riesgo el suministro para las centrales eléctricas que reciben su carbón por barcaza.

Los combustibles del mundo también se mueven por océano. En el 2014, aproximadamente 2,800 millones de toneladas de petróleo (57 millones de barriles al día) cruzaron fronteras nacionales, y de estos 1,900 millones de toneladas (38 millones de barriles) era de petróleo crudo y el resto de productos refinados.1British Petroleum, BP Statistical Review of World Energy, actualizado anualmente, enlace; y la Administración de Información Energética de EE.UU., varios reportes y bases de datos, enlace. Los buques superpetroleros transportan una parte significativa de petróleo comercial, y las tuberías a larga distancia transportan el resto. Cada superpetrolero tiene capacidad para transportar 2 millones de barriles de petróleo. Mover el petróleo por barco expone a los océanos a riesgos de calidad del agua por posibles derrames cuando los barcos encallan o son atacados. Como el petróleo es líquido, se dispersa rápidamente a través de áreas grandes.

El MV Sirius Star es un buque petrolero que antes pertenecía y operaba Vela International Marine. Con una longitud total de 330 m (1,080 pies) y una capacidad para 2.2 millones de barriles de petróleo crudo (350,000 m3), este barco está clasificado como un transporte de crudo muy grande, o VLCC (por sus siglas en inglés).

El gas natural líquido (LNG, por sus siglas en inglés) lo transportan por los océanos embarcaciones especializadas con recipientes esféricos. Antes de que los operadores carguen el combustible en el barco, las instalaciones de licuefacción que cuestan miles de millones de dólares y usan mucha energía refrigeran el gas natural a una temperatura menor de −162°C (–260°F), para licuarlo para su transporte porque los líquidos son más densos que los gases. Al otro lado del viaje, los barcos llegan a instalaciones de gasificación que también cuestan miles de millones de dólares y están diseñadas para importación. De camino a su destino, se hierve parte del cargamento licuado para propulsar los barcos.

El barco petrolero LNG ARCTIC PRINCESS zarpa al Mar Báltico el 21 de julio de 2015 en Klaipeda, Lituania.

Una vez llega el LNG a su destino, la instalación podría usar agua del océano como fuente de calor para hervir el LNG a una forma gaseosa. Por ejemplo, una instalación en el Mar Adriático usa el calor del mar para hervir el gas natural de Qatar. Mientras las centrales termoeléctricas en los Estados Unidos regresan el agua más caliente al medio ambiente, las instalaciones de gasificación de LNG regresan agua más fría. Eso significa que la contaminación térmica puede ser el resultado ya sea de calentar o refrigerar el agua más allá de sus condiciones naturales.

Además de los barcos y barcazas, el carbón también se puede transportar por tuberías a distancia.2“How it Works: Water for Coal”, Union of Concerned Scientists, accedido el 29 de agosto de 2016, enlace. Al añadir agua, los distribuidores producen lodo de carbón que es lo suficientemente líquido como para transportarlo por tubería. En esta aplicación se mezcla el carbón bien molido con volúmenes grandes de agua. Todos estos modos de transporte usan agua, lo que significa que el agua corre el riesgo de contaminación o degradación de calidad por derrames y accidentes. Como se indicó anteriormente, los mecanismos de transporte también son vulnerables a la sequía y a interrupciones por inundaciones.

Image Credits: ymgerman/Shutterstock.com; William S. Stevens/U.S. Navy; Vytautas Kielaitis/Shutterstock.com.

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