Circuitos de retroalimentación

La retroalimentación que amplifica o aumenta el cambio se conoce como retroalimentación positiva, y esta lleva a la desviación exponencial del equilibrio. Desafortunadamente, las interacciones entre el sector de energía, el ciclo hidrológico y el cambio climático forman un circuito de retroalimentación positivo. El consumo de energía causa cambios climáticos, lo que afecta el ciclo hidrológico y propicia las inversiones en soluciones energéticas que requieren usar mucha agua y empeoran el cambio climático, y así sucesivamente. Por ejemplo, las temperaturas más altas de un planeta que se ha ido calentando reducen la eficiencia fotosintética global y requieren más energía para la irrigación, fertilización y cosecha para poder superar el impacto en la eficiencia.

El cambio climático puede reducir la cantidad de energía que produce la hidroenergía libre de emisiones. California, Oregon y Washington contribuyen más de la mitad de la energía hidroeléctrica que se genera en los Estados Unidos. Esta región es particularmente sensible al cambio climático porque los cambios en el derretimiento de la nieve y los patrones de lluvia afectan la disponibilidad del agua. Para una cuenca grande como la del río Colorado, los cambios pequeños en la lluvia causan sequías significativas, lo que puede reducir dramáticamente la capacidad de energía de una serie de represas hidroeléctricas. Cada 1% de reducción en la cantidad de lluvia reduce en un 2% o 3% el flujo de la corriente, y cada 1% de reducción del flujo de corriente en las cuencas del río Colorado resulta en una reducción de 3% en la generación de energía.1Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los EE.UU:, Global Climate Change Impacts in the United States (Nueva York: Cambridge University Press, 2009).  

La Represa Hoover cubre al río Colorado en la frontera entre Arizona y Nevada. Cada reducción de 1% en el flujo de corriente en la cuenca del río Colorado resulta en una baja de 3% en la generación de energía.

A su vez, muchos millones de personas dependen del agua de la cuenca para irrigación, beber, realizar actividades comerciales, procesos industriales y producción de energía. Las altas temperaturas aumentan la velocidad de la evaporación, lo que reduce el agua almacenada en los embalses. La reducción en la hidroenergía en California durante la sequía de varios años entre el 2011 y 2015 aumentó los costos de electricidad para el consumidor. A medida que la hidroenergía bajó de 18% a 12% de la mezcla de combustible, las compañías de servicios públicos invirtieron más dinero para comprar gas natural para compensar.2Felicity Barringer, “Troubling Interdependency of Water and Power”, New York Times, 22 de abril de 2015. Por otra parte, el mayor derretimiento de nieve que acompaña al alza de las temperaturas puede aumentar inicialmente la generación hidroeléctrica.3B. Boehlert, et al., “Climate change impacts and greenhouse gas mitigation effects on U.S. hydropower generation”, Environmental Research Letters 7 (2015), 1326-1338, accedido el 30 de agosto de 2016, doi: 10.1002/2014MS000400.

La generación hidroeléctrica en California se redujo más de 65% durante la sequía de varios años entre el 2011 y 2015.

Image Credits: James Mattil/Shutterstock.com; spiritofamerica/stock.adobe.com.

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